Capítulo 3


El juicio de Dios

La Biblia dice que un día estaremos delante de Dios para rendir cuentas por todo lo que hemos hecho en nuestra vida. Ese día Dios nos juzgará con justicia. Como podrás imaginar vamos a resultar culpables, todos hemos roto la ley de Dios. En el juicio de Dios cada quien recibirá su justa recompensa y nadie podrá escapar.

La peor parte de ser culpables está en la multa que debemos pagar. La multa a pagar por nuestra culpabilidad es una multa eterna que se pagará con nuestras vidas. Esa multa es el infierno.

Hablar del infierno es polémico, muy a menudo se suele ignorar esté tema. Algunas personas creen que el infierno es solo para asustar. Debido a esto solemos tener una idea muy vaga de lo que es en realidad. La Biblia habla sobre el infierno, incluso habla más del infierno que del cielo y no lo hace para espantar a los lectores, lo hace para advertirles. En pocas palabras, la Biblia dice que el infierno es un lugar de tormento y sufrimiento que no termina. Contrarío a lo que se cree, el Diablo no es la persona a cargo del infierno. La Biblia enseña que Satanás también será castigado en el infierno.

Si hablamos del infierno inevitablemente debemos hablar del cielo. El cielo es la contraparte del infierno pero también es muy mal entendido. Casi siempre se cree que en el cielo todos seremos angelitos gorditos tocando el arpa. ¡Eso suena aburrido! La Biblia enseña que el cielo es una ciudad perfecta, recuerda que somos eternos. Dios creo una ciudad perfecta en la que podrán vivir aquellos que han sido buenos. La Biblia también habla sobre la expansión del reino de Dios, o sea, la expansión de está cuidad. Dice que el reino de Dios no tendrá limites, ¿Te imaginas expandiendo una ciudad a otros fronteras? Suena increíble ¿verdad? Esas ya son teorías mías basadas en la Biblia.

Hagamos un resumen de todo lo que vimos hasta ahora. Hemos entendido sobre nuestra eternidad ¡La muerte no es el fin! Cuando llegué el momento nos presentaremos delante de Dios para rendir cuentas. Sin embargo, ahora somos conscientes de nuestro estado legal con Dios. Hemos roto su ley y debemos pagar una multa. Esta multa es muy costosa, pues solo puede pagarse con nuestra vida. Debido a nuestra multa lamentablemente no tenemos como destino el cielo, sino el infierno.

El misterio de la cruz

Si eres una persona normal e inteligente, seguramente no querrás ir al infierno. Hay quienes dicen que eso no les importa, lo cual es muy triste porque un día les importará y mucho. Ignorar esta verdad no es buena idea, puedes hacerlo pero tendrá consecuencias.

Si a ti te preocupa tu condición delante de Dios, déjame explicarte algunas cosas que podrían ayudarte con ello. No te he contado todo esto para dejarte sin esperanza. Hablemos del misterio de la cruz.

¿Alguna vez has pensado en el significado de la cruz? La cruz con Jesús crucificado es un símbolo mundialmente conocido, aun así se suele ignorar su significado Bíblico. ¿Qué tiene de importante la muerte de Jesús? ¿Qué tiene que ver con nosotros?

Es curioso pensar que un evento histórico sucedido hace tantos años, tenga algo que ver con nosotros hoy en día. Vamos a unir las piezas. ¿Recuerdas nuestra multa? Todos tenemos una multa delante de Dios. Esta multa la debemos pagar con nuestra propia vida, más Dios decidió mostrarnos su amor y envió a su hijo Jesús para pagar por nosotros. La muerte de Jesús en la cruz representa la paga de nuestro pecado. Para verlo de una manera más sencilla, lo que Jesús logró al morir en la cruz fue firmar un cheque en blanco, un cheque capaz de pagar nuestra multa.

Jesús fue el sustituto, pagó el precio de nuestro castigo. Por supuesto, Jesús resucitó al tercer día y ahora demanda dos cosas de nosotros para que su sacrificio sea válido en nuestra vida. Lo primero es poner nuestra fe en Jesús, esto es creer en esa obra que hizo en la cruz. Lo segundo es apartarnos del pecado, esto es dejar de hacer esas cosas malas que practicamos. Claro que hay cosas en nuestra vida que sabemos están mal y nos están destruyendo pero aun así no somos capaces de abandonar, ¡Jesús nos da la fortaleza para hacerlo! Evidentemente, esto es sobrenatural.

Si lo piensas bien, estas dos cosas que Jesús demanda de nosotros tienen sentido. El confiar en Él (tener fe) y el apartarnos de lo malo. Es como aquella persona que tenia muchas deudas, estaban a punto de embargar todo lo que tenía, cierto de día se le acerco un amigo y le dijo que la siguiente semana pagaría todas sus deudas, solo tenia que confiar en el y dejar de endeudarse. Es exactamente lo que Jesús nos dice, que confiemos en que aquel día cuando nos toque estar delante de Dios, Jesús pagara nuestra multa, pero por ahora, debemos dejar de romper los mandamientos de Dios.

Sacando cuentas

Si sacas un poco las cuentas, notarás algo extraño. Mencioné que cada quien tiene una multa y cada quien debe pagar aquella multa con su propia vida. Por ejemplo, yo no podría decir que pagaré tu multa, porque al igual que tú, yo también he roto la ley de Dios y tengo mi propia multa. Tendría que pagar primero mi multa y entonces podría pagar la tuya, ¡pero solo tengo una vida! Solo tengo la capacidad de pagar por mi multa.

Entonces, ¿cómo es que Jesús puede pagar tu multa y mi multa? Bien, analicemos un poco la vida de Jesús, hay dos cosas muy importantes sobre Él.

En primer lugar, resulta que Jesús nunca pecó. ¿Increíble verdad? Jesús estuvo expuesto a las mismas tentaciones que nosotros. Como la codicia, la mentira, el adulterio, etcétera. Aun así,Jesús nunca rompió un solo mandamiento. Él pudo vivir una vida sin pecado. Eso significa que Jesús no tenia ninguna multa, lo cual ya le da la capacidad de ofrecer su vida para pagar por la multa de otro.

En segundo lugar, Jesús era Dios. Este es uno de los temas más profundos en la Biblia, es lo que se conoce como la Trinidad. Lo importante aquí es que Jesús, al ser Dios, ¡tiene vidas infinitas! Él pudo pagar la multa de muchos y aun así resucitó, porque su vida no tiene límite.

Es así como Jesús puede pagar nuestra multa delante de Dios, solo Él tiene la capacidad de hacerlo.

Aprender más

Y bien, ahora sabes lo esencial de la Biblia a cerca de nuestra eternidad. Quizá quieras aprender más, quizá no. De cualquier forma el formulario de contacto está a tu disposición si deseas aprender más temas como este.

Antes había mencionado que te diría como es posible poner a Dios en primer lugar en nuestra vida ¿Recuerdas? Bueno, cuando entendemos que existe una eternidad, un cielo glorioso y un infierno terrible; cuando entendemos qué estamos condenados y Jesús nos ofrece una forma de ser salvos, comenzar a poner a Dios en primer lugar deja de ser tan difícil y se vuelve algo alcanzable.

Si te preocupa tu eternidad y tu multa delante de Dios, puedes orar y pedirle a Dios que te perdone por romper su ley. Puedes pedirle a Dios que te ayude a dejar de romper sus mandamientos. Para orar no necesitas recitar palabras mágicas, la oración es hablar con Dios, como cuando hablas con un amigo. No esperes que Dios se te aparezca y te hable directamente, Él no suele hacer eso. De algo puedes estar seguro, si oras a el pidiendo esto, de alguna u otra forma Dios hablara a tu vida y entonces lo sabrás.

Recuerda, si quieres seguir aprendiendo sobre la Biblia puedes escribirme en el formulario de contacto.